El surco nasogeniano aparece cuando se marcan los pliegues que descienden desde los laterales de la nariz hacia las comisuras de la boca.
Con el paso del tiempo, la piel pierde hidratación, elasticidad y soporte. También puede producirse una pérdida progresiva de volumen en la zona media del rostro. Esta combinación favorece que el surco nasogeniano se haga más visible y que el rostro transmita cansancio, flacidez o envejecimiento, incluso cuando la expresión facial es relajada.
El tratamiento con ácido hialurónico en el surco nasogeniano permite suavizar estos pliegues mediante infiltraciones precisas. El objetivo no es rellenar el rostro de forma artificial, sino mejorar el soporte de la zona, atenuar la profundidad del surco y recuperar una transición más armónica entre la mejilla y la región perioral.
Un tratamiento que requiere valoración facial completa. En muchos pacientes, el surco nasogeniano no depende solo del propio pliegue. También puede estar relacionado con pérdida de volumen en pómulos, descenso de tejidos o cambios en la calidad de la piel. Por eso, la indicación debe realizarse siempre después de estudiar el rostro en conjunto.
¿Cómo es el tratamiento en consulta?
El procedimiento se realiza en consulta médica mediante pequeñas infiltraciones de ácido hialurónico en los puntos previamente valorados. Antes de tratar el surco, se analiza la anatomía facial, la profundidad del pliegue, la calidad de la piel, el grado de pérdida de volumen y la relación del surco con la zona media del rostro.
La sesión suele durar alrededor de 30 minutos, aunque puede variar según el caso y las zonas que sea necesario tratar. Tras el procedimiento, el paciente puede retomar su actividad habitual siguiendo las recomendaciones médicas indicadas.
¿Cuándo se notan los resultados?
El resultado suele apreciarse de forma inicial tras la aplicación, aunque debe valorarse cuando disminuye la posible inflamación y el producto se integra correctamente en el tejido.
La duración puede variar según el tipo de ácido hialurónico utilizado, la zona tratada, la profundidad del surco, el metabolismo del paciente y sus hábitos. La finalidad del tratamiento es suavizar el pliegue nasogeniano y aportar un aspecto más descansado, manteniendo la naturalidad del rostro.
¿Para quién puede estar indicado?
Este tratamiento puede estar indicado en personas que presentan un surco nasogeniano marcado, pérdida de volumen en la zona media del rostro o una transición demasiado hundida entre la mejilla y la zona de la boca.
También puede valorarse en pacientes que desean mejorar el aspecto de cansancio facial sin recurrir a cirugía. La indicación debe realizarse siempre tras una valoración médica individual, ya que no todos los surcos se corrigen tratando únicamente el pliegue.
Cuidados después del tratamiento
Después del procedimiento, se recomienda no tocar ni presionar la zona tratada durante las primeras horas. También conviene evitar calor intenso, exposición solar directa, ejercicio intenso y tratamientos faciales agresivos durante el periodo inicial indicado por el médico.
Puede aparecer inflamación leve, sensibilidad o algún pequeño hematoma. Estos efectos suelen ser transitorios. El equipo médico indicará las pautas específicas según la técnica utilizada y las características de cada paciente.
Si quieres saber si un tratamiento con neuromoduladores puede ser adecuado para ti, en Clínica CIME estudiaremos tu caso de forma personalizada. Valoraremos tu anatomía, la indicación concreta y el enfoque más adecuado según tus necesidades.
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Preguntas frecuentes sobre ácido hialurónico en surco nasogeniano
¿Qué es el surco nasogeniano?
El surco nasogeniano es el pliegue que va desde los laterales de la nariz hacia las comisuras de la boca. Puede hacerse más visible con la edad, la pérdida de volumen facial, la flacidez y los cambios en la calidad de la piel.
¿El ácido hialurónico elimina el surco nasogeniano?
El objetivo del tratamiento no es eliminar por completo el surco, sino suavizarlo y mejorar la transición entre la mejilla y la zona perioral. Un resultado natural suele mantener la expresión facial y evitar un relleno excesivo.
¿Cuándo se ven los resultados?
La mejoría inicial puede apreciarse tras la aplicación. Aun así, el resultado debe valorarse cuando baja la posible inflamación y el ácido hialurónico se integra correctamente en el tejido.
¿Cuánto dura el efecto?
La duración puede variar según el tipo de ácido hialurónico utilizado, la profundidad del surco, la zona tratada, el metabolismo del paciente y sus hábitos. La valoración médica permite orientar mejor cada caso.
¿Es un tratamiento quirúrgico?
No. Es un procedimiento médico realizado en consulta mediante infiltraciones de ácido hialurónico. No requiere cirugía.
¿Duele el tratamiento?
Puede producir molestias leves durante la aplicación. En algunos casos se utilizan productos con anestésico o medidas de confort para reducir la sensibilidad de la zona.
¿Puede aparecer inflamación o hematoma?
Sí. Puede aparecer inflamación leve, sensibilidad o algún pequeño hematoma en la zona tratada. Estos efectos suelen ser transitorios y forman parte de la evolución habitual de muchos tratamientos inyectables.
¿Siempre se trata directamente el surco?
No siempre. En algunos pacientes, el surco se acentúa por pérdida de soporte en la zona media del rostro. En esos casos, el médico puede valorar si conviene tratar primero otras áreas para conseguir un resultado más armónico.
¿Qué cuidados hay después del tratamiento?
Se recomienda evitar presionar o masajear la zona sin indicación médica, evitar calor intenso, exposición solar directa, ejercicio intenso y tratamientos faciales agresivos durante el periodo inicial indicado por el profesional.
¿Quién debería pedir una valoración?
Cualquier persona que note el surco nasogeniano marcado, pérdida de volumen facial o aspecto de cansancio en la zona media e inferior del rostro puede solicitar una valoración médica para saber si el ácido hialurónico es adecuado para su caso.