Paciente masculino de aproximadamente 36 años que acudió a consulta por la presencia de una lesión en la zona del pecho, compatible con un quiste sebáceo, que le generaba incomodidad tanto estética como al tacto debido a la acumulación de sebo bajo la piel; su principal objetivo era eliminar la lesión de forma segura y definitiva, evitando recidivas y mejorando el aspecto de la zona. Tras la valoración médica, se confirmó el diagnóstico y se planteó un abordaje quirúrgico sencillo mediante exéresis bajo anestesia local, priorizando una técnica precisa y una adecuada hemostasia para minimizar complicaciones y optimizar la cicatrización. El procedimiento se realizó en una única sesión, extrayendo completamente el quiste, lo que permitió una evolución favorable; al mes de seguimiento se observa una piel más plana y uniforme, sin signos de inflamación ni recurrencia. Este caso refleja la importancia de un diagnóstico adecuado y un tratamiento personalizado, garantizando resultados naturales y seguros adaptados a cada paciente.