Paciente femenina de 61 años que acude a consulta refiriendo una pérdida progresiva de firmeza en el rostro, especialmente en el tercio inferior, donde comenzaba a notar descolgamiento en la zona de la boca y una menor definición del contorno mandibular, lo que aportaba un aspecto más envejecido y menos estructurado; su objetivo era mejorar la firmeza y recuperar una línea mandibular más definida, buscando un efecto de elevación natural que respetara sus rasgos. Tras la valoración médica, se evidenció una flacidez moderada con pérdida de soporte cutáneo, por lo que se indicó un tratamiento con hilos tensores reabsorbibles como opción mínimamente invasiva para reposicionar los tejidos y estimular la producción de colágeno. Se realizó la colocación de los hilos mediante técnica de vectorización en plano subdérmico, orientando los vectores hacia la región temporal para lograr un efecto de tracción y elevación progresiva. Al mes de evolución, se aprecia una mejora en la firmeza del tercio inferior facial, con una redefinición del contorno mandibular y una disminución visible del descolgamiento peribucal, manteniendo la naturalidad de la expresión. Este tipo de tratamiento permite abordar la flacidez de forma personalizada, adaptándose a las necesidades de cada paciente y ofreciendo resultados equilibrados y progresivos.