Paciente femenina de 32 años que acude a consulta preocupada por la apariencia de su lóbulo auricular, el cual presentaba un desgarro progresivo y elongación como consecuencia del uso prolongado de pendientes pesados, generando una alteración estética visible y pérdida de simetría. Su principal objetivo era recuperar la forma natural del lóbulo, mejorar su aspecto y poder volver a utilizar pendientes con seguridad. Tras la valoración médica, se evidenció un trayecto cicatricial fibroso con deformidad del contorno, por lo que se indicó la realización de una lobuloplastia como tratamiento resolutivo. El procedimiento consistió en la eliminación precisa del tejido cicatricial, la remodelación del lóbulo y el cierre mediante suturas finas, buscando respetar la anatomía y favorecer una cicatrización óptima. A la semana de evolución, se observa una restauración completa de la continuidad del lóbulo, con un contorno más uniforme, definido y armónico, manteniendo un resultado natural y acorde al rostro de la paciente. Este tipo de intervención, realizada de forma personalizada y con criterio médico, permite corregir alteraciones frecuentes de forma segura, devolviendo confianza y equilibrio estético sin comprometer la naturalidad.