Una paciente de aproximadamente 41 años acudió a consulta porque no se sentía cómoda con el aspecto de la piel en la zona de las cartucheras, donde presentaba una textura irregular tipo “piel de naranja” y celulitis visible que afectaba a la apariencia general de esta área corporal. Su objetivo era mejorar la calidad de la piel y conseguir una superficie más lisa, sin buscar cambios exagerados ni una transformación artificial. Durante la valoración médica se observó celulitis localizada en cartucheras, con irregularidad cutánea y alteración de la textura, por lo que se planteó un protocolo combinado de mesoterapia corporal con Cellutrix y carboxiterapia, orientado a trabajar la zona de forma progresiva mediante microinyecciones que ayudan a mejorar el aspecto de la piel, la circulación local y la apariencia de la celulitis. Tras 7 sesiones y un seguimiento de 2 meses, se observó una zona más lisa, con menor marcación de la celulitis y una mejoría visible en la textura cutánea, manteniendo un resultado natural y acorde con la evolución del tejido. Este caso refleja la importancia de personalizar cada tratamiento corporal según el tipo de celulitis, la zona tratada y la respuesta individual de cada paciente.